Mostrando entradas con la etiqueta NBA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta NBA. Mostrar todas las entradas

miércoles, 29 de junio de 2011

Un mundo nuevo para Ricky

Cuando hace un par de temporadas Ricky Rubio firmó con el Barça, lo hacía con la firme intención de jugar dos años, y coger las maletas rumbo a América, sin más. Su libre pensamiento estaba en marcharse del DKV directamente hacia la NBA. Pero el conjunto culé pagó aproximadamente unos 3,7 millones de euros para firmar al joven base del El Masnou. El fichaje más caro que se ha visto en el baloncesto español. Una apuesta arriesgada del Barcelona sabiendo que la intención de Ricky era estar el menor tiempo posible jugando para este equipo.

Dos temporadas de glorias colectivas en la que lo ha ganado absolutamente todo. Pero en la opinión pública ha quedado un regusto amargo sobre su nivel mostrado en el equipo blaugrana. Muy poco dominante en defensa, y  carente de creatividad en ataque. Dos facetas en las que Ricky desde muy jovencito destacó. Quizá el poder y la competencia dentro de ese vestuario es tan poderosa que Ricky probablemente sintiera que ya no era un líder como si lo fue en su día Badalona.

A pesar de que los éxitos le han llegado a una muy temprana edad, quizá demasiado, nos ha demostrado su increíble inteligencia y madurez para llevar sobre sus espaldas el peso de las críticas y alabanzas. definitivamente se le subió a los altares tras los juegos de pekin, en los que cuajó unas actuaciones impresionantes teniendo en cuenta su inexperiencia. Esas actuaciones llegaron a los ojos de los americanos, los cuales ya veían en ese jovenzuelo que en aquel entonces contaba con 17 años en una futura estrella de la NBA. Porque no era ni mucho menos normal ver a un adolescente jugar 30 minutos en una final olímpica frente a la todo poderosa selección de USA. Ricky brilló con luz propia aquel 24 de agosto, en ese encuentro, Aíto sacaría a su pupilo en el quinteto titular, puesto que una inoportuna lesión de José Manuel Calderón le causaría baja para enfrentarse a los norteamericanos. El joven base no tuvo miedo en ningún momento ante tal magnitud de partido, y dirigió con maestría y desparpajo a nuestra selección. Perdimos, pero parte de culpa de que hiciésemos una final memorable fue de Ricky. Demostró al mundo entero que era un genio, no una simple promesa. Los estadounidenses dieron buena cuenta de ello.

Una vez habiendo ganado todo en el viejo continente, ha decidido hacer valer su cláusula, y salirse del contrato para irse rumbo Minnesota, la franquicia que lo seleccionó en el Draft de 2009. No llega en su mejor momento de juego. Sobre él pesan muchas críticas por su bajo rendimiento en Barcelona. Llegando incluso a perder la titularidad y la responsabilidad de dirigir al equipo en momentos claves en favor de Víctor Sada. Pero todo esto es fácil de olvidar sabiendo la edad que tiene. Este deporte, como otros muchos, se vive de sensaciones, de confianza en uno mismo más que de talento. Son periodos cíclicos, sumidos en una montaña rusa. Hoy estás en la cima, mañana estás en caída libre. Así funciona esto, y jóvenes como Ricky Rubio están obligados a asumir que hay que vivir con las críticas recibidas, y transformarlas en motivación, algo que seguro no le va a faltar para triunfar con los Timberwolves. Y más viendo que sus Wolves han elegido en el Draft a uno de los grandes nombres de esta generación como es Derrick Williams, un poderoso alero, con muchísima calidad, y que presume de ser un dominador en los momentos decisivos de los encuentros. Uno de los escasos chicos a los que se le ha colgado el cartel de futura estrella de esta hornada de jugadores.

Detrás de esa cara angelical, se encuentra un chico con una ambición y un carácter ganador salvaje, dulcificado estos dos últimos años, pero sabiendo que volverá a ser el que era. Gustará en la NBA, por desparpajo, por ser muy disciplinado, y porque "el talento -parafraseando a Manel Comas- no se compra en una farmacia". Y Ricky talento tiene para aburrir. Mejor dicho, para divertir. Triunfará.

viernes, 17 de junio de 2011

El duro trabajo de la recompensa

Si existe la justicia divina, este año ha aparecido en la NBA para colocar a Dallas Mavericks donde quizá ya debería estar. Coronados con un anillo, puesto que durante una década ha estado permanentemente en la élite de la competición. Pero por diversas circunstancias el destino siempre de les ha deparado un fracaso tras otro. Se ha caído una y otra vez, pero a base de casta, de paciencia y de un buen trabajo, han culminado con éxito un proyecto que se comenzó a fraguar desde la llegada de su excéntrico propietario Mark Cuban.

La figura del alemán Dirk Nowitzki en Dallas es demasiado alargada como para que esto acabara sin el ansiado anillo. El que probablemente sea el mejor jugador europeo que ha pisado suelo norteamericano no merecía quedarse sin saborear las mieles del éxito colectivo. Y así poder demostrar que él es un líder, y que sabe hacer mejores a sus compañeros. Que mejor manera de olvidarse de los fantasmas del pasado -finales de 2006- que vencer este año a sus verdugos de hace cinco temporadas, los Miami Heat. Aunque unos Heat muy renovados tras los fichajes de Lebron y Chris Bosh, dicho sea.

Algo realmente congratulante para la competición es ver nuevas franquicias campeonas, un equipo que nunca jamás lo habían logrado con anterioridad siempre es bonito para la imagen de la NBA, muy tocada con todo lo que está pasando con el tema de la negociación del nuevo convenio colectivo, y un más que posible lockout.

Hubo una época donde el destino no fue tan benévolo con esta franquicia. Los años 80 fueron terriblemente duros en cuanto a competitividad. Los texanos realizaron grandiosas temporadas en aquellos días, nunca culminadas con éxitos. En su camino se interpusieron hasta en tres ocasiones la apisonadora de los Lakers.  Dos en semifinales y una en final de conferencia. Dieron la cara en todo momento con un poderío anotador desproporcionado frente al dominio angelino. Siempre liderados por el que posteriormente sería un "Bad Boy" con anillos, Mark Aguirre. Sin olvidarnos de otra gran institución como el panameño Rolando Blackman. El cual estuvo en Dallas nada menos que diez temporadas.

Lo que no pudieron lograr los Dick Motta, los Don Nelson, o los Avery Johnson si lo ha conseguido Rick Carlisle en su tercera campaña al frente del enésimo proyecto de Cuban. Que se ha gastado desde que es dueño de los Mavericks casi 1.000 millones de dólares en salarios. Una barbaridad de dinero que de alguna manera ahora puede justificar con el tan ansiado anillo.

Me encantaría destacar en estos campeones a Jason Kidd y Shawn Marion. Dos hombres que han tirado mucho de "oficio" en sus carreras más que como grandes talentos técnicamente. Ambos rozaron la gloria con anterioridad, pero la fortuna le fue esquiva. Ahora, estas mieles que están saboreando estos dos hombres, debería probarlas otro grande entre los grandes, Steve Nash. Así, la justicia habrá sido justa. Esperemos.

sábado, 14 de mayo de 2011

Talentos y mentalidades

La vida humana es una situación cíclica, pasajera, al igual que el amor, o el odio, no tanto las guerras. Ser deportista va necesariamente unido a un ciclo pasajero, como la vida misma. Todo tiene un comienzo y un final, como la mejor película de drama, de acción o de humor.

La NBA vivió un periodo glorioso a costa de enormes jugadores que nos brindaron grandes momentos para la posteridad. -Como no recordar sin soltar la lagrimilla, por ejemplo a aquella mítica semifinal de conferencia entre Lakers y Warriors, año 91, comienzo de la dinastía Bull. Una serie que se dilucidó en cinco partidos en favor del conjunto angelino. Pero con resultados apretadísimos, y actuaciones memorables de dos jugadores que ya me encantaron desde bien pequeño, Tim Hardaway y Mitch Ritchmond. Un equipo ofensivo a todos los efectos, divertido, y que por desgracia no tuvo suerte en los años siguientes- Pequeños datos históricos sin importancia sobre estas líneas. Pero me gusta remarcar la importancia de jugadores que lo fueron todo para esta liga pese a no llegar a los niveles de las grandes leyendas.

Durante los últimos diez años han salido pocos jugadores a los que se le pueda tildar de estrella de la liga. Un calificativo que se le aplica a muchos pero que al final pocos acaban corroborando lo que se les presupone.

No es nada nuevo decir que la generación Freshmen de la temporada 07/08 fue una de las mejores que se recuerdan en muchísimo años de historia de la NCAA. Se pronosticaban muchas futuras estrellas para la NBA, y la verdad es que de momento pocos se están consagrando en lo más alto. Bien es cierto que son todavía muy jóvenes para hacer valoraciones tan prematuras. Habrá que esperar un par de años.

Cuando vi jugar a tantos de esos chicos aquella temporada, me di cuenta de que se hablaba mucho de Michael Beasley y Derrick Rose, y en menor medida de OJ Mayo. El primero de ellos reventó individualmente la liga desde el comienzo, y a la postre fue designado mejor jugador de la temporada. Mayo fue el otro jugador que más expectación creó en mi, antes de verle jugar en los Troyans de USC. No me dejó con un gran sabor de boca en su único año pese a ser un chico con mucha facilidad para ver aro.

Mención a parte merece Derrick Rose, el cual demostró ser un potencial número uno del draft llevando a sus Memphis Tigers a la Final four disputada en el Alamodome de San Antonio. Pese a que perdieron el título nacional en la final ante Kansas en un intensísimo duelo, en el cual Mario Chalmers forzó una prórroga con un triple inverosímil al filo del tiempo reglamentario. Perder fue doloroso, pero aquel chico que vestía con el número 23-no era un homenaje a Jordan, simplemente le dieron ese número para que jugara para su universidad- sabía que después de ese palo vendrían grandes momentos. Decidió presentarse al Draft después de hacer locura de marzo impecable, promedió 23 puntos y casi 5 asistencias. Aunque siempre habrá dudas sobre si era él, el verdadero líder de aquellos Tigers, o en realidad lo era Chris Douglas-Roberts. Quizá eso fue lo menos importante. Era un jugador de un proyección ostentosa para la NBA.

El factor más importante en el deporte, como en la vida misma es tener una buena mentalidad, Rose no era el jugador de más talento natural, probablemente tampoco lo es ahora con tres años de experiencia en la liga, pero en su momento supieron ver en él otras muchas virtudes para que pudiera triunfar en como profesional. Como por ejemplo esto que menciono del factor mental, algo de lo que adolecen otros jugadores. Habitualmente se muestra como un jugador tímido, nada excéntrico, frío, muy listo para la edad que tiene, aunque con mucha inteligencia por desarrollar en sobre el parquet. Reúne muchas cualidades dentro de un mismo ser; habilidad, potencia, velocidad, manejo de balón, un primer paso a canasta demoledor, y en esta última campaña ha mejorado su tiro exterior de manera exponecial, síntoma inequívoco de su franca mejoría, y lo que le queda.

El United Center ha encontrado en Rose ese jugador que le ha faltado desde la marcha de Jordan en el año 98. Un MVP, un todo terreno capaz de liderar a su equipo a cosechar 62 victorias en temporada regular avala el trabajo bien hecho no solo de esta emergente estrella, también de sus compañeros, y de Tom Thibodeau, un hombre que ha estado toda la vida como asistente, nunca como entrenador, pero que ahora, una vez asumido el reto de dirigir completamente a un equipo, está asombrando a gran parte de la opinión pública gracias a una enorme capacidad para crear un equipo competitivo, muy bien trabajado desde la defensa, y abuen seguro que si este equipo tiene una continuidad los aficionados de los Bulls van a tener motivos para sonreír los próximos años, más teniendo en cuenta que se está creando una estrella dentro de ese vestuario. Un chico de sangre fría que evoluciona a la velocidad de la luz, un chico condenado a ganar irremediablemente, su ambición es incluso superior a su talento.



martes, 15 de marzo de 2011

Gustos y animadversiones

A tenor de lo leído últimamente, parece que baloncesto europeo está peligrosamente incomprendido por muchos aficionados, se dice que es un baloncesto amarrategui, rácano, ultradefensivo [...] Preocupa (al menos en mi caso) que gran parte del aficionado solo les guste un partido en función de la gran cantidad de puntos que se pueda generar. Si realmente el baloncesto bonito se tradujese en anotar mucho, los Golden State Warrios serían un equipo totalmente comprable a los Lakers del Showtime. Y seguramente tendrían ya algún título de la NBA en sus vitrinas.

Resulta una obviedad decir que este deporte en Europa se ha hecho mucho más táctico, más de pizarra, de transiciones ofensivas más pausadas, de ritmo más lento y, por consiguiente en muchos casos, los marcadores son o tienen posibilidades de ser más bajos. Esto tambien pasa en la NBA, aunque allí si han perdido mucho poder táctico en favor de un uso excesivo del bloqueo frontal. Que claramente ha limitado la riqueza del juego.

En nuestro continente también se usa mucho este tipo de bloqueo, en muchos casos demasiado, pero sigue siendo un juego con más y mejores variantes tácticas, tanto ofensivas como defensivas. Al igual que pasa en la NCAA. ¿Por qué el baloncesto universitario en USA goza de tanta popularidad si los marcadores son muy similares a los FIBA? Es una paradoja que se hable bien o mal en función de lo que más nos conviene ignorando realmente donde están los problemas y las deficiencias de este deporte.

Las reglas FIBA han experimentado un cambio este año, retrasar la línea de tres puntos hasta los 6,75, o la de hacer el perímetro más grande sin anchear la cancha. Ese es uno de los pequeños problemas, que con la nueva normativa las pistas se hacen más estrechas y las quejas de jugadores y entrenadores está siendo una constante puesto que origina muchas pérdidas de balón tontamente.

Pero por encima de todo, sigo viendo como uno de los problemas más notorios en estos tiempos que corren la poca permisividad de los árbitros en los contactos físicos. Se para en exceso el juego, se duerme mucho el crono, partidos con muchas faltas es sinónimo de poco ritmo en el juego, y eso es evidente que no beneficia al espectáculo. Una ley no escrita que debería cambiar, porque no viene mal recordar que este deporte es más físico que hace veinte años, y por tanto no se puede pitar con la misma rigurosidad que antaño.

Se habla de las pobres audiencias televisivas de la ACB y muchos le echan la culpan al estilo de juego del que estoy mencionando. Pero no creo que eso sea así realmente. El deporte de la canasta siempre ha sido mucho más minoritario si lo comparamos con el fútbol. Las audiencias siempre suelen se oportunistas. Un ejemplo claro es la Fórmula , 1que hasta hace una década no la veían ni un millón de personas, (datos reales confirmados por TVE) pero con el boom de Fernando Alonso dichas audiencias se multiplicaron por seis. Incluso superando en muchas ocasiones al deporte Rey. Y al igual que ha pasado cuando nuestros chicos de oro ganaron el Mundobasket de Japón. Todo fueron halagos, alabanzas, y muchas camisetas vendidas, pero al final, al final parece como si todo muriera ahí. El último dato que dió en Twitter el comentarista de Teledeporte, Arsenio Cañada referentes a las audiencias, hablan de 250.000 espectadores de media en el último partido de liga el pasado sábado entre Unicaja y Bilbao basket. Las medias de esta temporada están rondando el medio millón. Ciertamente parece poco, porque siempre hay que aspirar a más, y teniendo en cuenta que la final de copa del pasado mes de febrero entre Barça y Madrid superó los dos millones, segunda emisión más vista en la historia de Teledeporte, con lo cual es indicativo de que el mundo de la canasta interesa, pero desgraciadamente solo cuando nos conviene. Ya casi no hay aficionados puros a este maravilloso deporte, que sepan entenderlo y disfrutarlo sin distinción de colores.

El producto es bueno, pero también hay que saber venderlo, para así sacarle rentabilidad (económica) y, eso es mayormente es responsabilidad de los medios, porque en los tiempos que corren, cualquier deporte que se precie está mal de dinero, y se necesita de un marketing brutal para captar la atención de cualquier persona o empresa.

Deben cambiar algunas reglas del juego para mejorar, y también debe cambiar la manera de pensar de muchos aficionados, bastante más familiarizados con la NBA. Eso hace daño.

Saludos







miércoles, 16 de febrero de 2011

El valor de los no mediáticos



Por todos es sabido que en cualquier deporte de equipo, para ganar, para cosechar éxitos es necesario formar un grupo humano que rindan en las condicinoes más optimas posibles.

La figura del jugador franquicia en la NBA siempre fue,y sigue siendo, un signo de identidad en la estructura de los equipos. Esos jugadores con cualidades de líder, esos que se llevan todas las alabanzas de la opinión pública, los más mediáticos, y los que se supone que aparecen en los momentos más importantes del juego. Pero los grandes equipos, aquellos que marcan las diferencias por encima de los demás, necesitan de jugadores disciplinados, que sepan asumir su rol, muy trabajadores para el equipo y sin hacer excentricidades a nivel individual. Para eso ya están las supuestas estrellas.

Este es el caso de Arron Afflalo. Un joven escolta que está disputando su cuarta temporada como profesional, se formó durante tres temporadas en las prestigiosa universidad de UCLA, llegando a concidir con Kevin Love. Y acltualmente está en su segunda campaña como jugador Denver bajo la batuta de un grande como George Karl.

Precisamente ha sido Karl el que ha tenenido la paciencia suficiente para que la madurez baloncestística de este chico llegara a buen puerto, algo que no han hecho en Detroit, como no. Y ahora Afflalo está aportando lo que muchos de sus compañeros en los Nuggets no aportan. seriedad en el juego, inteligencia, gran anotador solo cuando toca, altruísmo, y defensa. Con estas cualidades se ha ganado desde hace ya un tiempo considerable la titularidad en la franquicia de Colorado.

Tener de compañero en el backcourt a uno de los grandes bases de la última década como Chauncey Billups seguro que ayuda mucho, sobre todo a entender entender el juego, a saber leerlo en todas sus vertientes. Por eso Arron Afflalo es uno de esos chicos jóvenes de la NBA que tanto gusta ver. Porque este deporte no se basa en estrellitas mediáticas, y hablo de lo puramente deportivo, no de todo el negocio que lo rodea.

Los equipos ganadores dejarían de serlo si en sus filas no contaran con los Afflalo de turno. Aunque nunca su laborioso trabajo estará lo suficientemente recompensado, y menos en un baloncesto tan sumamente estadístico como el americano.

Saludos

domingo, 9 de enero de 2011

La gran manzana de la ilusión


En el enésimo proyecto de la franquicia de la gran manzana -New York Knicks- parece que al fin se vislumbra un futuro más optimista para el que dicen ser uno de los equipos más glamurosos de la NBA que, sin embargo tan solo han ganado dos anillos allá por los años 70, de la mano de uno de los históricos de esta franquicia, como es Walt Fraizer. Luego se han tirado muchos años cabalgando sin un rumbo claro. Adoleciendo de cierta mala suerte en algunas épocas. ¿Verdad Pat Ewing, Houston, Sprewell? Lástima de aquellos años 90, en los que se rozó la gloria con la yema de los dedos, varias veces además.

Pero el tema que nos ocupa en estas líneas es el presente de estos remodelados Knicks...

...El efecto D´Antoni ha tardado un par de años en comenzar a funcionar desde su llegada a NY. Algunas nuevas, e importantes caras esta temporada para un equipo destinado, en principio, a ser una de las grandes potencias en la siempre débil conferencia Este. Para eso han tenido que ir haciendo espacio salarial, para poder garantizar grandes contratos a partir de este casi finalizado 2010.

La prioridad del señor Donnie Wlash era hacerse con los servicios de Lebron, pero los acontecimientos acabarían propiciando la contratación de otros puntales como el ala-pivot Amar´e Stoudemire, y el base Raymond Felton . Dos jugadores que se amoldan perfectamente al estilo de juego que inculca D´Antoni.

A Stoudemire ya le conoce perfectamente de su etapa en los Phoenix Suns, en la que vivió años de sin sabores en playoffs, cayendo derrotados una y otra vez, luego de hacer grandes temporadas regulares. -Mal vicio ese de renunciar a defender-. La representación del "Run and gun" en la posición de pivot es la ideal para un jugador de las cualidades de "STAT". Pivot rápido, ágil, y con gran velocidad para ejecutar el pick and roll.

La otra gran pieza en este puzzle es el ya mencionado Raymond Felton; mejor jugador del año en High school en 2002, y ex base de la universidad de North Carolina, con la que fue campeón de la nación en la temporada 2005, el mismo año en el que se declaró elegible para el Draft. Un chico que nunca llegó a cumplir las expectativas que había creadas en torno a él en Charlotte. El por qué de un cambio tan radical de Bobcats a Knicks puede tener muchas lecturas. Falta de motivación en una franquicia totalmente perdedora, estilos de juego extremadamente opuestos, piña en el vestuario etc.

Sería injusto no citar a jugadores que han dado un paso adelante en el crecimiento del juego de los Knicks, como son Danilo Gallinari y Wilson Chandler. Ambos están haciendo un trabajo extraordinario en lo que llevamos de temporada, unido a la gran y, agradable sorpresa entre los rookies de la liga, Landry Fields, un fuerte escolta proveniente de la universidad de Stanford, que se ha ganado a pulso la titularidad gracias a una gran actitud y disciplina para entrar en la dinámica del equipo.

La afición neoyorquina está encantada con su actual equipo, que han pasado de tener balance negativo a positivo en un corto espacio de tiempo. Y eso siempre es positivo si se quiere hacer un bloque ganador, aunque las carencias defensivas que nunca, bajo ningún concepto corrige Mike D´Antoni son preocupantes, sobre todo en playoffs, donde el juego se vuelve mucho más duro, y los partidos son a cara de perro. Motivo por el cual no llegó a fructificar verdaderamente el proyecto de los Phoenix Suns.

Ojalá no caiga en los errores arizonianos y veamos a los Knickerbockers en la élite de la liga. Algo que deseamos mucha gente.

Saludos









sábado, 23 de octubre de 2010

Teóricos favoritos

Este próximo Martes arranca una nueva temporada de la NBA, la que muchos llaman la temporada del "Thee-peat" de los Lakers. Desde luego siguen siendo uno de los grandes favoritos -por no decir lo máximos- para llevarse otro anillo a sus vitrinas. Aunque ahora mismo la franquicia de la que más se habla es la de Miami tras las incorporaciones de Lebron, Bosh, y en menor medida la de Mike Miller, que por cierto se ha lesionado y tendrá que pasar por el quirófano para opera su dedo pulgar de la mano derecha. Se estima que estará ausente durante un periodo de tres meses. Cierto que es un contratiempo bastante importante para la rotación del banquillo de los Heat, pero igualmente este equipo deberá estar arriba en la conferecnia Este sin ningún tipo de excusa. Ahora ya no valen argumentos de que no tienen una plantilla para competir contra otras grandes franquicias. Una gran clave debería ser la del ex base de Kansas, Mario Chalmers, un base ordenado, que sabe jugar para el equipo, y es bastante buen defensor. ¿Le dará Pat Riley más importancia a este chico? Debería hacerlo, o cuando menos intentarlo, porque le va a venir muy bien para que las estrellas jueguen más sin balón, y así se pueda crear un juego más dinámico en conjunto.

Los dos rivales presumiblemente más duros para los Heat serán los Celtics y los Magic. Los de Orlando han hecho una pretemporada inmaculada, han arrasado a sus rivales, pero nunca hay que fiarse de las pretemporadas. Seguro estarán ahí arriba, pero su objetivo final tiene y debe ser ganar el anillo. Ya jugaron la final hace dos temporadas contra Lakers, y la perdieron. Jugaron la final de comperencia esta pasada campaña, y tambien la perdieron de forma contundente ante los Celtics. Con lo cual, ahora toca dar ese paso definitivo. Toca ambicionar la conquista del anillo.

Boston Celtics tratarán de seguir vendiendo cara su piel con la misma base sólida de los últimos años. Rajon Rondo ha crecido una barbaridad, y ahora es una pieza tan importante y decisivo como el "Big Three". A esto hay que añadirle la contratación de Shaquille O´Neal que tras su paso con más pena que gloria por Phoenix y Cleveland, aterriza en Masachusetts con la intención de aportar todavía más experiencia a estos verdes. Atentos a su flamante incorporación del draft, Luke Harangody. Portentoso y talentosísimo ala-pivot proveniente de la universidad de Notre Dame. Puede hacerlo muy bien y ser muy buen sexto hombre.

La conferencia Oeste, como siempre, va a ser más impredecible de saber que equipos se meterán en la lucha por las plazas de playoffs. Muchos son los equipos que tienen ganas de destronar en esa conferencia a los Lakers, que como ya he comentado más arriba, en mi opinión, siguen siendo los máximos favoritos, one more time. Kobe tiene recuperarse de su lesión en la rodilla derecha, que le ha limitado bastante durante la pretemporada. Y como las lesiones de rodilla siempre son complicadas de curar... los aficionados tendrán/emos que tener paciencia en el comienzo de su temporada. Han firmado a Matt Barnes como uno de los teóricos mejores sextos hombres en su rotación. Saliendo de revulsivo seguramente pueda aportar grandes cosas al equipo. Buen defensor, y medianamente bueno en lectura del juego, aunque limitado técnicamente.

Se espera mucho de equipos como Thunder, Nuggets, Suns, Spurs y Mavs ¿Utah?. En teoria deberían ser los principales rivales de los actuales campeones visto sus plantillas y lo que han demostrado la temporada que nos ha dejado. Sin duda otro que ha dado mucho que hablar este verano ha sido Carmelo Anthony. Gran cantidad de novias le han llovido estes últimos meses pero parece que de momento se quedará en Denver intentado dar otro paso hacia delante con "sus Nuggets" liderando el equipo en compañía de Chauncey Billups.

Muchas expectativas han creado los jóvenes Thunder liderados por Durant y dirigidos por Scott Brooks, con su gran actuación la campaña pasada, tanto en temporada regular, como en Playoffs, plantando cara a los que, a la postre serían los vencedores de la liga. Poseen talneto, disciplina y mucho desparpajo, con esas tres características pueden seguir revolucionando la liga.

Los Suns han perdido a uno de sus grandes baluartes desde hace años, Amare Stoudemire. Parece que Steve Nash se ha quedado un tanto huérfano en esa plantilla, pero a buen seguro que Phoenix seguirá siendo un equipo competitivo, por lo menos durante la temporada regular. La post temporada será otro cantar. Lo mismo se le puede aplicar a Spurs, Jazz y Mavs. Equipos que, sobre todo estos dos últimos nunca acaban de consagrarse en los momentos más importantes del año. Habrá que darles una nueva oportunidad dado que siguen teniendo potentes equipos para llegar bastante lejos. Igual que otros equipos que no he mencionado. Pero que no gozan del mismo crédito. Porque el crédito y el favoritismo hay que ganárselo a pulso.

El expectáculo debe comenzar [...]

lunes, 13 de septiembre de 2010


Han pasado catorce años, pero la selección de USA ha vuelto a conquistar el oro en un mundobasket después de que lo hiciera la segunda versión del Dream Team, en el 94. Mucho han navegado sin un rumbo claro en esta competición que, para ellos es de mucha menor importancia que las olimpiadas, dicho sea de paso. Pero es evidente que en los últimos tiempos la imagen de los norteamericanos no ha sido nada buena. Aquel ridículo espantoso en su mundial de Indianapolis en 2002, juegos de Atenas, y mundobasket de Japon han supuesto golpes muy duros para la credibilidad del baloncesto en Estados Unidos.
Luego de verle las orejas al lobo (el gran nivel del baloncesto FIBA) volver a conquistar los juegos olímpicos de Pekín fue todo un puñetazo encima de la mesa, y más ganando a la que era la actual campeona del mundo y la que practicaba el mejor juego, como era la selección española. Después de eses juegos, parecía como si todo el trabajo de demostrar quien es la principal potencia del baloncesto del mundo estuviera confirmado. Y es evidente que la plantilla que presentó coach K en el mundobasket de Turquía no era ni muchísimo menos de las más competitivas, bastante revolucionarias, renunciando a llevar gente grande, y de garantías. Pero a tenor de los resultados cosechados nadie puede decir ni media palabra sobre este mundial conquistado por los USA. Ganaron todos y cada uno de los partidos disputados, incluídos los de preparación. Han tenido que batirse contra grandísimas selecciones, de mucho potencial, y con bases más sólidas que la de los americanos. La selección turca llegó a la final bastante más mermada en condiciones físicas que los americanos, y creo que esa ha sido una de las principales claves de que USA haya ganado de una forma tan clara, puesto que los turcos tenían equipo y juego para plantar más batalla de la que en realidad le plantó. Era su mundial, jugaban en casa, pero fueron ovacionados por su fiel afición al final del partido.Ellos sabían que era todo un logro estar en la final, ya que nunca habían saboreado esas mieles, querían más, pero ese agónico partido de semifinales contra Serbia les pasó mucha factura. Ya en ese partido vimos síntomas de que algo no funcionaba bien en la selección dirigida por Bogdan Tanjevic. Ilyasova estuvo desaparecido durante los cuarenta minutos de ese partido de semifinales, y lo peor de todo es que tambien tuvo una nefasta actuación en la final. Le falta madurez al jugador de los Bucks, madurez para afrontar este tipo de partidos, si no mejora esa faceta no se acabará de consagrar en la NBA, y eso si sería una faena dado el enorme potencial que tiene este jugador. Ya lo demostró en el Barça, es un jugador que puede jugar casi de lo que quiera, y si se lo propone puede dominar los partidos de una forma fastuosa.

Pero si ha habido un nombre propio por encima de los demás en el equipo ganador, ese es Kevin Durant. Desde el primer momento aceptó la responsabilidad de liderar a ese bloque de jugadores, y no ha defraudado en absoluto. Se ha comportado como un total y absoluto dominador del juego ofensivo. Dominando a base de talento, y mostrándose indefendible independientemente del jugador que tuviera delante. Y es que hay que tener en cuenta que no todos los jugadores NBA se adaptan tan bien a reglas y juego FIBA. Era una prueba de fuego para este joven jugador que está llamado en no muchos años a ser el mejor jugador del mundo. Talento y carácter ganador a la par que inteligente no le falta. Y de ello pueden dar cuenta sus rivales y sus propios compañeros. Miedo da este chico.