miércoles, 1 de febrero de 2012

Trilogía de leyenda

El deporte tal y como lo entendemos, representa para muchos de nosotros infinidad de cosas. La capacidad de lucha y sacrificio para obtener una recompensa. El éxito, el triunfo, elevan a los altares a aquellos deportistas que consiguen una y otra vez ejercer un dominio sobre los demás, a base de casta, coraje, talento inteligencia y otras muchas virtudes. Para ello, como no, muchas veces previamente también se saborea las amargas mieles del fracaso, en la vida cotidiana, y en el propio deporte. Precisamente, el Boxeo es uno de esos deportes, donde muchas de las futuras estrellas comienzan a practicarlo más por el hecho de aislarse de los diversos problemas sociales que pensando en desarrollar una carrera pugilística profesional. Es el caso del grandioso boxeador Manny Pacquiao. El filipino se crió a base de golpes y miserias en Kibawe. Allí aprendió la dureza de la vida, en el mismo sitio en el que forjó su legado como boxeador, dando de lado la escuela a edades tempraneras, combatiendo en peleas clandestinas, y cosechando tal fama que le llevaría hasta la profesionalización, pese a disponer de un físico enclenque.


Un caso diferente es el de Juan Manuel "dinamita" Márquez. El mexicano supo compaginar su carrera boxística -que comenzaría con 12 años- con el colegio. De hecho, como él mismo confiesa, le gustaba mucho estudiar, prueba de ello fue su preparación en contabilidad. Ejerció cargos políticos antes de profesionalizarse en el Boxeo, y no renuncia a dedicarse a la política por completo cuando se retire de los cuadriláteros. Curioso, situación casi idéntica que la de Manny Pacquiao. Y digo idéntica porque éste último si tiene claro que ejercerá como político en Filipinas.


Primer enfrentamiento


Dejando a un lado la faceta personal, que tampoco es que haya dicho mucho, este pasado 2011, nos ha dejado la tercera de una de las mejores trilogías pugilísticas de los últimos tiempos. El 12 de Noviembre Márquez y Pacquiao se vieron las caras por tercera  en un ring, en concreto en  el MGM Grand Garden Arena de Las Vegas. "Dinamita" Márquez tenía sed de venganza, puesto que no sabía lo que era derrotar al "pacman". Lo había intentado de todas las maneras posibles en las dos primeras contiendas. En el primer duelo, que data de 2004 cuando ambos peleaban peso pluma, Pacquiao  llegó a lanzar a la lona hasta en tres ocasiones a Márquez en el primer asalto, el cloroformo parecía que iba a aflorar de un momento a otro en la fisiología del mexicano, pero fiel a su garra, Márquez recuperó fuerzas en muy pocos segundos de descanso, comenzó a mover mejor las piernas y conceder más espacio, así podría soltar mucho mejor su recto de izquierda y su hook de derecha y proteger su guardia. Así, consiguió frenar el vendaval filipino, pese a que Manny siempre llevaba la iniciativa, Márquez contragolpeaba a la perfección. A grito de "si se puede" sonó la campana que anunciaba el final de duodécimo y definitivo asalto. Ambos levantaron los puños al unísono, sonriendo, se habían dado palos sin tregua y habían sobrevivido a aquel sublime combate. Se fundieron en un sentido abrazo, los dos se sentían ganadores, y prueba de ello es que el combate acabó en empate técnico, es decir, nulo. Ninguno quedó -como es lógico- satisfecho.


                                                     Las Vegas (8 de mayo de 2004)




Segundo duelo, "el desquite del nulo" 


En 2007 Márquez subió de peso, al superpluma, y consiguió campeonato del consejo mundial de boxeo en dicho peso, derrotando claramente a Marco Antonio Barrera, el hombre que defendía el cinturón. Ese mismo año pactó la defensa de su título Pacquiao. Así, el 15 de Marzo de 2008, el noble arte volvería a disfrutar de estos dos colosos dentro de un ring. Las Vegas volvería a ser, otra vez, el escenario de la segunda entrega. Márquez llegaba con una tarjeta de 48 victorias -35 ko´s-,  3 derrotas y 1 nulo. Pacquiao por su parte acreditaba números muy similares, 45 victorias -34 ko´s-, 3 derrotas y dos nulos.


Guantes rojos y calzón blanco para el filipino, conjunto negro para Márquez. Primer asalto de respeto, pocos golpes, excepto un derecho recto del mejicano que explosiona en el rostro de Pacquiao, que ni se inmutó. Fue el preludio de un cruce de golpes excepcionales. Prueba de ello fue el tercer round, donde ambos intercambiaron pólvora altamente inflamable. Márquez incluso posó su trasero sobre la lona. Nada grave, pero esa circunstancia daba más puntos a su rival. Al comienzo del séptimo round, Manny estaba tan solo un punto por encima, 56 a 57. Los párpados derechos de ambos boxeadores estaban abiertos, el de Márquez, tras el décimo capítulo estaba abierto en demasía, pero su visión era buena. El espectáculo continuaba, con una consigna clara de su preparador, no debía dejar de presionar, de lo contrario Manny le seguiría golpeando sin piedad. Esos dos últimos envites fueron un escenario lleno de pólvora, donde tanto el filipino como el mejicano repartieron leña hasta vaciarse por completo.


Una vez sonó la campana del duodécimo y último round, instintivamente Pacquiao fue a abrazarse a Márquez, sabían que el duelo había acabado con máxima igualdad. Pero esa caída del azteca en el tercer asalto le acabó penalizando en la decisión final, "pacman" era declarado campeón del mundo del peso superpluma. Como es lógico, Juan Manuel Márquez no asumió la derrota tan a la ligera, y arremetió contra los jueces "otra vez más los jueces le ayudan a Manny Pacquiao". Se le veía resignado, pero no dudaron en retar a Pacquiao que, por tema de peso y otros compromisos pugilísticos, tardaron más de tres años en verse las caras por tercera vez sobre el cuadrilátero.


Capítulo 3, Márquez a por el imposible

Y es que la tercera parte de esta película se desarrolló en la categoría del peso welter, donde Pacquiao se sentía muy cómodo, era el campeón de la organización mundial de boxeo (OMB), y Juan Manuel Márquez tan solo había vivido una experiencia en dicha categoría, frente a nada menos que Floyd Myweather, el cual le ganó de forma contundente, por decisión unánime. Así pues, su coqueteo con el Welter era escaso. Pero asumió el más difícil de los retos, destronar de una vez a su archienemigo deportivo.

Con bolsas millonarias (Pacquiao 25 millones  de dólares, Márquez 5) se presentaron en MGM de Las Vegas. El pesaje otorgó 64,8 kilogramos al púgil filipino, por 64,4 para el azteca, con un evidente aumento de masa muscular de este último, lo que provocaba todavía más temor de que en este peso Márquez no podría plantarle cara a Manny. Desde luego fueron simples habladurías, puesto que una vez arrancado el combate, Juan Manuel mostró a todos los aficionados lo bien que se había preparado el combate, con un estudio táctico concienzudo. De ello dio buen cuenta su rival filipino, escuchando de fondo el clamor del público mejicano con el ya famoso si se puede. 


La guardia de Márquez era perfecta, dejando que la iniciativa la llevara Pacquiao, y contragolpeando con potentes bombas de derecha, manteniendo una distancia de piernas en la cual Manny se sentía un tanto incómodo. Estábamos casi en el ecuador del combate, en el quinto asalto, y Márquez parecía que estaba ahogando el boxeo de su contrincante, pese a que también estaba recibiendo metralla. Tampoco parecía afectarle mucho, -estás "limpiesito" de la cara Juan- le decía su entrenador, Nacho Beristáin antes del comienzo del noveno asalto. Sigue el fuego cruzado, la pelea no se traba bajo ningún concepto, mucho ritmo, la guardia de Márquez seguía siendo formidable, los golpes de Manny Pacquiao no le llegaban con la contundencia para hacerle daño, al filipino eso no le gustaba en absoluto. Fue una pelea llena de grandes golpes, no excesivos, muy estratégica, pero en ella quedó plasmada una gran dosis de calidad pugilística al alcance de los más privilegiados. Reservada para los grandes duelos, para esos que quedarán marcados por siempre jamás.


Una nueva consigna antes de los últimos tres minutos suena en la esquina de Márquez, Beristáin le suelta, -La pelea es tuya Juan Manuel, a menos que estos pinches bandidos te vuelvan a robar-... Y finalmente perdió, así lo acreditaron las tarjetas de los tres jueces encargados de dar el veredicto; Robert Hoyle otorgó un 114-114, Dave Moretti y Glenn Trowbridge dieron 115-113, y 116-112 respectivamente en favor de Pacquiao. Márquez y su entorno no daban crédito, habían vuelto a sucumbir ante los jueces y el filipino, pese a su euforia nada más acabar el combate, que contrastaba con un cabizbajo Manny Pacquio. Todo cambió cuando sonó la voz de Michael Buffer anunciando la victoria del púgil de Kibawe. 


                                                        Márquez vs Pacquiao III


De la boca de Márquez salieron palabras como: enojo, e inaceptable, calificativos que le produjo la decisión de los jueces. Tal era su cabreo, qué se llegó a decir incluso se negó a recoger su correspondiente cheque. Pero fue un simple arrebato, su cometido era  demostrar que era mejor que Manny, pero un deportista profesional nunca rechaza una buena bolsa de dinero como la que tenía pactada el boxeador mexicano. La TV azteca también cargó duramente los días posteriores a la tercera pelea. Vergüenza, bochorno, intolerable, perlas dedicadas a los jueces y organizadores de la velada. Y aún a todo, coincidieron  en destacar el enorme combate de ambas megaestrellas del boxeo mundial, pero por sobre todo, el orgullo que les supone compartir nacionalidad con Juan Manuel Márquez, un mágnifico luchador que sopesa incluso la idea de pactar un cuarto capítulo, de una saga que ya se puede decir que es de leyenda. Ha quedado plenamente constatado, desde sus apariciones conjuntas en televisión, cantando, hasta encima del ring, combatiendo como dos gladiadores,  noble arte en el estado más puro, al fin y al cabo.    



sábado, 19 de noviembre de 2011

Los problemas estructurales y conceptuales del baloncesto FIBA

Tambores de guerra llevan sonando desde tiempos inmemorables con esto de las audiencias de la liga ACB, o Liga Endesa, como queramos llamarle. Con esto de internet todo es más fácil, más práctico, y se está más al tanto de todas las noticias que van surgiendo. Redes sociales como Twitter son un constante foco de debate sobre infinidad de temas. Uno de los que más está de moda últimamente es el de las bajas audiencias televisivas que cosecha TVE con la liga ACB.

Digamos que, puede haber decenas de razones por las cuales este producto no acaba de calar en el público como a muchos nos gustaría. Uno de ellos es la escasa publicidad que recibe la liga de manos del canal que posee los derechos televisivos. Me sigo preguntando por qué no venden la ACB como si lo hacen con las motos, comenzar las secciones deportivas con basket, una publicidad más agresiva, los comentaristas narrando desde el recinto, y quizá un cambio horario en el partido de la jornada, (pasándolo al domingo mediodía) sería una fórmula algo más eficaz. Es evidente que si comparamos ambos productos, la diferencias son más que notables si hablamos de despliegues  Por tanto podríamos decir que ahí, hay una clara falta de compromiso con el deporte de la canasta.

El análisis del anterior párrafo es tan evidente como indignante, pero ceñirnos solo a los errores de TVE sería totalmente injusto, e incluso inmerecido. Resulta curioso que  parte de la prensa deportiva de este país reparta palos para los que gestionan nuestra liga de baloncesto en la televisión pública. Piden constantemente que se promocione con más ferocidad el basket, para, a continuación  cuestionar la calidad de la liga Endesa, agrgumentando que es aburrida porque se anotan pocos puntos, defendiendo la NBA como modelo de juego perfecto. Claro, como si la liga norteamericana fuese mejor en cuanto enseñanza de fundamentos técnicos y de conceptos tácticos, e incluso, como si en la actualidad fuese una liga de equipos muy anotadores, como antaño, ¡Que hipocresía!, la misma hipocresía que vender que en Europa en la actualidad la anotación es más baja que hace hace años. Pues hablarán de los años 80, porque lo que son los 90, las anotaciones no han sido precisamente muy altas en comparación con las actuales. Vamos, que me da a mi que el tema de anotaciones no es el motivo de los pobres datos de share. *Más abajo comentaré el gran problema de todo esto.

Tampoco dejo de asombrarme al leer a periodistas, y ex periodistas de Sogecable. Ellos, como es lógico, defienden la gran labor realizada por Canal + cuando ésta adquirió los derechos de la ACB. Y es cierto, con ellos al frente de las retransmisiones se vio la mejor realización hecha nunca en este país con el baloncesto. Hasta ahí podemos estar de acuerdo. Pero lo que no dicen es que las audiencias esos años fueron paupérrimas, y por tanto de nada valió ese despliegue. Demostrando que privatizar nuestro baloncesto no es positivo para el gran aficionado, y nunca lo será.

Antaño se vivía con mucha devoción nuestras competiciones, la NBA en los 80 -en pleno proceso de expansión por nuestro continente-  era seguida solo por una minoría. Digamos que nosotros atendíamos principalmente a lo nuestro. Pero ¿por qué esto ha cambiado con el paso de los años y de las generaciones? pues a mi entender, porque la NBA ha sabido transmitir a lo largo de dichos años un mejor marketing que la FIBA, porque es una liga pensada para el lucimiento individual, para que los jugadores gocen de una anarquía en la pista que no tienen fuera de su baloncesto, y eso, queramos o no, llama mucho más la atención, captura a la gente más joven. La ACB ha ido evolucionando constantemente en aspectos tácticos, eso a restado aficionados. Lo contrario que la NBA, que los movimientos ofensivos están limitadísimos, y el juego se hace muy monótono. La diferencia es que una liga vende estrellas, la otra vende un baloncesto más puro.

*Antes dije que iba a contar, a mi juicio, el gran o los grandes problemas que padece este deporte en Europa. Bien, la estructura reglamentaria en la que está sustentada el baloncesto FIBA está parcialmente caduca. El juego de hoy en día es más físico que el de antaño, y lejos de que los árbitros sean más permisivos en los contactos, body cheks, bloqueos indirectos, lucha por la posición, etc, vemos constantemente como los colegiados para los partidos de forma, en muchas ocasiones absurda. Se paran los contraataques con faltas que nunca son castigadas con antideportivas salvo que sean el último jugador. Como dice Aíto García Reneses, estas reglas "duermen el juego", y para mi esa es la clave. El reglamento actual no favorece a dar dinamismo al juego moderno, eso ciertamente convierte muchos partidos en aburridos, porque nunca se llega a alcanzar un buen ritmo para que los jugadores se sientan plenamente "calientes" sobre el parquet.

Muchas pequeñas cosas que se deberían cambiar, además de muy fácil aplicación. En manos de la FIBA está el seguir modernizándose como ya se con otra reglas. De lo que no me cabe duda es que nuestro baloncesto sigue siendo maravilloso, aunque no esté muy de moda decirlo.

Una pregunta, si no nos gustan los tanteos bajos ¿como es que en el pasado Eurobasket la selección de Macedonia cautivó con su juego a todos los aficionados pese a tener poco talento anotador? Dicho, y preguntado queda.

jueves, 27 de octubre de 2011

Ángel y demonio

Resulta desconcertante y descorazonador empezar a escribir estas líneas, sabiendo de lo acontecido en Malasia este fin de semana pasado. Es mentalmente imposible asumir en este momento esta desgracia. Hace justo dos años estaba en Estoril animando a Simoncelli, el piloto que, en aquel entonces captaba más mi atención por su manera tan bestia pilotar en la categoría de 250cc. Estaba peleando por el mundial, defendiendo el título conseguido en 2008, un magnífico año de luchas espectaculares con Álvaro Bautista, y también de polémicas, dicho sea. Su agresividad estaba constantemente en tela de juicio, hasta el punto de ser severamente advertido por dirección de carrera en varias ocasiones. Esta cruz le acompañó siempre. Pero yo siempre, siempre supe que el gran problema de Marco hasta el fin de sus días fue su impulsividad. Nunca supo controlar ese defecto, por ello se ganó tantos enemigos dentro de la pista. Todo lo contrario que fuera de ella, según dicen los que le conocían, era un tío risueño, afable, muy educado, y siempre sencillo. No puedo dar mi opinión personal, solo trasladar aquí lo que han dicho personas que han convivido con el joven piloto de Coriano durante estos años en el paddock.

Paradojas de la vida, el destino ha querido quitarnos a "super pippo" en el mismo circuíto donde él vivió absoluta gloria proclamandose campeón del mundo de 250cc hace tres temporadas. Un momento cumbre en la carrera deportiva de todo piloto, y que él celebró con toda su familia en el circuito malayo.



Pero no hay más paradoja en todo esto, que uno de los mejores amigos de Marco, el mismísimo Rossi, haya sido víctima de la crueldad que nos ofrece a veces este fantástico deporte, siendo junto con Colin Edwards los pilotos implicados en ese desgarrador incidente que, segó la vida de un chico de tan solo 24 años, el cual su gran objetivo era batir a su gran amigo Valentino sobre la pista, ya que tenían un gran pique personal. Ambos pasaron muchos días, muchas tardes juntos practicando motocross, otra de las grandes pasiones de estos dos inseparables amigos. Eran confidentes en los GGPP, eran y se trataban como hermanos, y lo seguirán siendo, aún cuando sus vidas se han disgregado, con una sola culpable de por medio, la mala suerte. Es la única a la que le podremos recriminar por siempre, el que nos haya arrebatado a uno de los nuestros. Ahora solo nos queda aplicar en nuestras mentes esa consoladora frase "murió haciendo lo que amaba". Si, es la auténtica realidad, y como dijo su padre, Paolo, seguramente murió por ser un guerrero, por no querer soltar la moto aún cuando ésta ya estaba desgobernada, y con la dirección cerrada. Pero SIC no se rindió en su empeño de pelear con su máquina, siempre lo hizo, nunca se acobardó ante nada, ni nadie, ya desde sus comienzos en minimotos demostró tener algo más que talento, su genio, su actitud -esa tan criticada-, sus ganas de comerse al rival de delante, ese instinto, solo esa valentía le hizo llegar a ser campeón, a ser un ídolo de masas en Italia, siendo el nombrado heredero natural de Rossi. Incongruencias de la vida, no ya no volveremos a ver sus dotes como piloto, ni sus piques con Dovi, con Pedrosa, con Lorenzo, con Bautista, con Barberá, con Stoner, con... con toda la parrilla en definitiva, porque Marco fue peleón insaciable, y asumió esa característica hasta sus últimas consecuencias, concretamente hasta que su corazón decidió apagarse, y con él, la llama que iluminaba al gigantón melenudo de Rímini.



Los cobardes mueren varias veces antes de expirar, el valiente solo una vez prueba la muerte. DEP "SIC". 

martes, 18 de octubre de 2011

El binomio austro-alemán

No hay duda que Sebastian Vettel es un talento nato de los monoplazas. Debutó en la Fórmula uno en 2007 sustituyendo curiosamente a Kubica en Indianapolis, tras el terrible accidente sufrido por el polaco una semana antes en el circuito de Gilles Villeneuve de Montreal. Afortunadamente sin consecuencias.

El piloto alemán se convertía en el más joven debutante en conseguir puntuar en la F1, puesto que en esa su primera carrera consiguió un grandísimo resultado, cruzando la bandera a cuadros en la 8ª plaza, (había salido 7º). Desde su prirmer entreno se vio de forma clara y cristalina que este jovenzuelo, que por aquel entonces contaba con 19 escasos años iba para algo más que un buen piloto. Esa misma temporada, después de mostrar gran potencial con BMW, fue contratado por Toro Rosso para que empezara a desarrollar su carrera como piloto oficial en la escudería italiana. Y no defraudó. 2008 fue el año de su consagración, tuvo muchos problemas durante las primeras carreras, sumó cuatro carreras consecutivas abandonando, pero poco a poco fue asentándose en la zona de putos. Incluso llegó a sorprender, y ganar su primera carrera con el Toro Rosso, primera y única victoria de este equipo. En Monza. Esto le valió para seguir dando grandes saltos, y acabar subiendo al "equipo mayor" de Toro Rosso, Red Bull. A partir de ahí, la historia de este gran matrimonio, de este total y absoluto voraz binomio lo conocemos todos.

Sus cualidades como piloto son magníficas, tiene una agresividad pasmosa para tirarse al vértice de las curvas y aprovechar toda la tracción para salir de ellas. Que es lo que a muchos nos llama más la atención. No solo es fruto de las características de su coche, sino Webber seguramente estaría ahora mismo peleándole el mundial. Ese porcentaje de importancia del piloto en la F1 actual hay que saber aprovecharlo hasta sus últimas consecuencias. Vettel va al límite cuando tiene que hacerlo, rapidísimo a una vuelta, -por eso el hecho de tantas y tantas poles-, por ello nada de lo que hemos visto es casualidad. Sin bien es cierto que no creo que Hamilton, o Alonso sean peores pilotos que el joven alemán como para haber visto tal dominio durante esta temporada que esta a punto de finiquitarse. Aerodinámicamente el Red Bull es perfecto, superior a los demás, he ahí la gran diferencia.

Cuando Michael Schumacher se retiró de la competición, el interés por la fórmula uno disminuyó en el país germano. El legado que dejó era demasiado grande. Fue un deportista con una calidad eminente, comparable seguramente a lo hecho por Michael Jordan en la NBA. Estas figuras que encandilan tanto al público, cuando se retiran, acaban provocando el desánimo en los aficionados. Y eso es lo que ha pasado en Alemania. Se vivió con muchísima pasión el éxito de "Schumi", al igual que pasa en España con Alonso.

Quizá Vettel pueda ser el nuevo Kaiser, y quien sabe si algún día llegará a batir los extraterestres récords que ha dejado su compatriota. El mundial conquistado en 2010 ha propiciado un cambio brutal en su manera de afrontar las carreras. Mentalmente es muchísimo más fuerte, tiene una confianza en su pilotaje y en su coche digna de los más grandes, y es que una temporada como la pasada, ha curtido en él a base de bien. Digamos que se ha creado un mostruo dentro del gran circo, casi imposible de batir a día de hoy. Veremos si con la "descongelación" de motores en 2013 la cosa cambia, o cuando menos se iguala, porque parece que 2012 seguirá siendo dominada por un binomio casi indestructible. Ojalá me equivoque.  

jueves, 6 de octubre de 2011

Algo más que una selección

Sé que han pasado ya unos cuantos días desde que vimos a nuestros chicos del basket encaramados nuevamente a la cima de Europa. Quizá necesitaba dejar pasar un tiempo para asimilar tantas emociones. Sinceramente, he leído muchos comentarios antes y después de este título continental conquistado en Lituania. No creo que yo ahora tenga mucho que decir de este nuevo éxito. Se puede analizar muchos pequeños detalles. Pero el hecho de tener esta conjunción de buenos jugadores, dándonos un constante clinic de altruismo es una circunstancia que no se suele ver con tanta naturalidad como lo hacen nuestros chicos. Hemos sabido dar continuidad al éxito cosechado el europeo de Varna y en el mundial junior del 99 celebrado en Portugal. Como olvidarnos de esa mítica final ganada frente a los EEUU, gobernada por Keyon Dooling y Bobby Simmons entre otros. Aquello supuso el despegue definitivo a nuestro baloncesto. En un punto bastante estancado en aquel momento. De esa generación, considerada de oro han salido seguramente los dos mejores jugadores que haya conocido España, Pau Gasol y Juan Carlos Navarro. Sin duda, también ya están entre los grandes de Europa a lo largo y ancho de su historia. Sin olvidarnos de Felipe Reyes, Raül López o Carlos Cabezas, otros grandes pilares de aquellos juniors. Éste último anotando un triple decisivo.

No ha sido un camino de rosas llegar al éxito presente. Detrás de la maravillosa generación dorada, ha tenido que haber una continuidad en generaciones posteriores para acabar de conformar una maquinaria perfectamente engrasada para vencer, para aniquilar rivales. Marc Gasol, Rudy Fernández y José Manuel, Calderón (el extremeño más cercano a la generación del 80 que del 85) dieron el empujón definitivo a la selección española para crear un imperio dominante no solo en el viejo continente, sino también a nivel mundial, reuniendo varias generaciones, bien solidificadas con los veteranos Carlos Jiménez y Jorge Garbajosa, dos des los jugadores más completos que se recuerda en España.

Japón 2006, ese fue el comienzo de algo bonito. De un sueño que al final no solo se acaba cumpliendo, sino que se va alargando durante años, pese a algunos contratiempos topados en el transcurso de los años. Nada importante. Nada que agote las ilusiones y ganas de demostrar que estamos ante una de las mejores selecciones europeas que ha dado el baloncesto.

El próximo verano toca rematar la faena, hay que ser ambiciosos, e ir a por el título olímpico, actualmente en poder de EEUU. No, no voy a recordar nada de la final de Pekín, que aquello es agua pasada. Ese agua es en la actualidad es sed de venganza frente a los norteamericanos. Pero pase lo que pase, este bloque ya estará para siempre  dentro de nosotros, tallados en nuestra alma, impregnados de ese carácter, y esa humildad que tanto ha calado en todos los aficionados.

No es un equipo, es un sentimiento baloncestista.

sábado, 17 de septiembre de 2011

El buen uso de la tecnología

Los avances tecnológicos crecen de forma imparable, es algo que vemos de forma asidua en esta sociedad. Y que afectan a cualquier ámbito de la vida. La evolución en los coches es más que notoria, cualquiera de nosotros podríamos constatar este hecho. De estos avances automovilísticos tiene gran parte de culpa una competición como la F1. 

Metiéndonos de lleno el terreno de la competición en la Fórmula uno, vemos como en no muchas décadas los monopalzas han cambiado enormemente a simple vista, eso sin hablar de aumento excesivo de la electrónica en los motores. Que hacen más fácil -o más dócil- la conducción de coches de más de 700 cv de potencia. La aerodínamica por otro lado es quizá, el aspecto a desarrollar en el que más han incidido los ingenieros desde que se ha reglamentado la congelación en el desarrollo de los motores, que en principio finaliza en 2013.

El "efecto lapa" que producen los alerones y el fondo plano de los coches al suelo provoca un agarre espectacular, además de conseguir mucha estabilidad se logra una gran velocidad de paso por curva. En esto se ha trabajado desde tiempos inmemorables, pero con la no evolución de los motores, los equipos se han visto obligados a incrementar sus esfuerzos y sus gastos económicos en conceptos de aerodinámica, para así ser más rápidos en las curvas a la vez que renunciando a tener menos velocidad en recta.

La gran sofisticación de los alerones y cualquier aspecto que esté relacionado con la mejora del rendimiento de un F1 a la fuerza del aire, también trae consigo sus lados negativos. Sobre todo en el aspecto del pilotaje. Minimizar los defectos del *Drag ha sido el comedero de cabeza de la FIA y los ingenieros para poder facilitar los adelantamientos. Pero no ha sido nada fácil hasta la llegada esta temporada del DRS.

* Digamos que el drag  son las turbulencias o la resistencia para poder avanzar, que se produce en el momento en que un monoplaza trata de pegarse a la parte trasera de otro monoplaza. Este es el precio que hay que pagar por desarrollar unos alerones que permitan un paso por curva más alto y más estable.


Un nuevo mundo ha llegado 

Pero todo esto ha cambiado en este 2011 con la irrupción del DRS (Drag Reduction System). El ya famoso alerón trasero móvil que ha revolucionado positivamente la F1. Este alerón permite abrirse de forma electrónica accionando un botón desde el volante, y de esta manera disminuye drásticamente la resistencia al aire, asi resulta más sencillo poder pegarse a la parte trasera de otro coche cuando se intenta hacer un adelantamiento. Esto ha traído consigo que este año estemos viendo infinidad de pasadas entre los pilotos, eso que tanto nos gusta al público y que se ha reclamado hasta la saciedad. Estamos disfrutando como niños con tanta emoción e incertidumbre en las carreras... salvo en la lucha por la victoria, posición que pertenece a Vettel y su poderoso Red Bull. Quizá éste sea el punto negro de la temporada, demasiado dominio del alemán, al que nadie está pudiendo hacer sombra. Aunque detrás se libra mucha batalla, diversión y emoción  sin tregua en cada GP.

Dicen que el verdadero éxito de ver este año tantos adelantamientos es de los nuevos compuestos de neumáticos que suministra Pirelli, con gran degradación, y por tanto plantea mucha incertidumbre durante las vueltas de carrera. Mi opinión es más global, todo ayuda, por supuesto, pero sin DRS adelantar seguiría siendo extremadamente complicado. Ahora los rebufos son muy factibles, y esto se debe, curiosamente, a la tecnología más innovadora llevada a cabo por los mejores ingenieros del mundo del motor. Esa tecnología, que de tanto espectáculo que nos privó antaño, ahora nos ha sabido recompensar. Simples paradojas de este mundillo difícil de entender. 

sábado, 6 de agosto de 2011

Callando Bocas

Posiblemente en años anteriores a Casey Stoner se le achacaba el ser poco inteligente, nada calculador, y demasiado frágil de cabeza. Pero este año, a lomos de la Honda de HRC, y teniendo de compañero a un rival tan sumamente rápido como Pedrosa, hace que el joven piloto australiano tenga que mejorar ciertos aspectos que en el pasado le jugaron malas pasadas. Ahora parece que nadie le puede frenar en sus objetivos, que es el de ganar este mundial con Honda. En su primera temporada como piloto oficial para esta marca. No hay que olvidar que Casey debutó en Motogp con una Honda satélite del equipo LCR de Cecchinello.

Desde que conquistó su único campeonato mundial en el año 2007, el aussie tiene muchas cuentas pendientes consigo mismo más que con sus rivales, -excluyendo a Rossi, que no está peleando por el mundial-. Los años posteriores a la consecución del campeonato no fueron nada fáciles. Se topó en 2008 con un Rossi que tenía voracidad por ganar al alcance de los más grandes. En 2009 tuvo problemas físicos que le obligó a ausentarse varias carreras para serle detectado durante ese parón una intolerancia a la lactosa, que le hizo sufrir mucho en las primeras carreras de esa temporada y así quedarse sin opciones de luchar por ese título. Título al que tampoco tuvo opción de luchar en 2010 dado los grandes problemas de puesta a puto en el tren delantero que padeció durante más de media temporada.

La vida ha cambiado mucho para el australiano desde que a final del año pasado cambió de montura. HRC ha creado una moto casi perfecta, tanto en el motor como en el apartado ciclo. Si bien es cierto que los pilotos de Honda siguen diciendo que le falta estabilidad en la frenada en comparación co Yamaha. Pero nada preocupante. El talento puro de Dani Pedrosa y Casey Stoner hacen que esa moto esté ganando carreras este año constantemente.

El año 2011 es definitivamente la de su vuelta a la lucha por el número uno. Y que menos que pelear contra el hombre que lo luce en la actualidad, que es Jorge Lorenzo. Ambos nos están ofreciendo carreras espectaculares antes de la llegada de este parón vacacional. Ambos pilotos se shan mostrado muy amigos durante estos meses que llevamos de competición. No sabemos como va a acabar la temporada, pero es poco habitual en los tiempos que corren ver a dos rivales llevarse tan exageradamente bien. Eso demuestra que entre ellos nunca ha habido tiranteces deportivas. A buen seguro que llegarán, entre los grandes deportistas siempre llegan.

Jorge Lorenzo no iba de farol cuando antes de comenzar la defensa de su título en Qatar, dijo que este año iba a ser imposible repetir lo de la temporada pasada. Hacía alusión a la gran cantidad de victorias cosechadas, muchas de ellas conseguidas con cierta "facilidad", y sus palabras estaba llenas de mucha verdad. Cuesta mucho ganar en Motogp, y más cuando hay tanto talento. Este año Casey tienen las cosas en su sitio para poder pelar de "tú a tú" con Jorge.

El gran cambio de Stoner este año quizá no sea la moto, sino su mentalidad. Esa que en el pasado le ha jugado tantas malas pasadas. Ahí radica la grandeza de los verdaderos campeones, y en esas está el australiano, en demostrar que él también puede estar entre los grandes de este deporte. Talento tiene para ello.